AI-generated illustration: Judith lifts her hands in thanksgiving at the gate of Bethulia as the people rejoice by torchlight. Classical sacred-art style.
Generado por IA
Judit · BLM

Judit

6
Texto bíblico

Voz sintética (IA)

Abrir en el estudio de imágenes
Y cuando cesó el tumulto de los hombres que estaban alrededor del consejo, Holofernes, el capitán en jefe del ejército de Asur, dijo a Aquior y a todos los hijos de Moab delante de todo el pueblo de los extranjeros: “¿Y quiénes sois vosotros, Aquior, y los mercenarios de Efraín, para que hayáis profetizado entre nosotros como en el día de hoy, y hayáis dicho que no debemos hacer la guerra contra la raza de Israel, porque su Dios los defenderá? ¿Y quién es Dios sino Nabucodonosor? Él enviará su poder, y los destruirá de la faz de la tierra, y su Dios no los librará; sino que nosotros sus siervos los heriremos como a un solo hombre. No sostendrán el ímpetu de nuestra caballería. Porque con ella los consumiremos. Sus montañas se embriagarán con su sangre. Sus llanuras se llenarán con sus cadáveres. Sus pisadas no se mantendrán delante de nosotros, sino que ciertamente perecerán, dice el rey Nabucodonosor, señor de toda la tierra; porque él ha dicho: ‘Las palabras que he hablado no serán en vano’. Pero tú, Aquior, mercenario de Amón, que has pronunciado estas palabras en el día de tu iniquidad, no verás más mi rostro desde este día, hasta que me haya vengado de la raza de los que salieron de Egipto. Y entonces la espada de mi ejército, y la multitud de los que me sirven, atravesarán tus costados, y caerás entre sus muertos cuando yo regrese. Luego mis siervos te llevarán de vuelta a la región montañosa, y te pondrán en una de las ciudades junto a los desfiladeros. No perecerás hasta que seas destruido con ellos. Y si esperas en tu corazón que no sean tomados, no decaiga tu semblante. Lo he dicho, y ninguna de mis palabras caerá a tierra”. Entonces Holofernes mandó a sus siervos que aguardaban en su tienda que tomaran a Aquior, lo llevaran de vuelta a Betulia y lo entregaran en manos de los hijos de Israel. Así que sus siervos lo tomaron, lo sacaron del campamento a la llanura, y se trasladaron de en medio de las llanuras hacia la región montañosa, y llegaron a los manantiales que estaban debajo de Betulia. Cuando los hombres de la ciudad los vieron en la cima del monte, tomaron sus armas, y salieron de la ciudad contra ellos a la cima del monte. Todo hombre que usaba honda les impedía subir, y les arrojaban piedras. Se pusieron a cubierto debajo del monte, ataron a Aquior, lo arrojaron al suelo, lo dejaron al pie del monte, y se alejaron hacia su señor. Pero los hijos de Israel descendieron de su ciudad, llegaron a él, lo desataron, lo llevaron a Betulia, y lo presentaron ante los gobernantes de su ciudad, que en aquellos días eran Ozías, hijo de Micaía, de la tribu de Simeón, y Cabris, hijo de Gotoniel, y Carmis, hijo de Melquiel. Luego convocaron a todos los ancianos de la ciudad; y todos sus jóvenes acudieron corriendo, con sus mujeres, a la asamblea. Pusieron a Aquior en medio de todo su pueblo. Entonces Ozías le preguntó qué había sucedido. Él respondió y les declaró las palabras del consejo de Holofernes, y todas las palabras que había hablado en medio de los príncipes de los hijos de Asur, y todas las grandes palabras que Holofernes había pronunciado contra la casa de Israel. Entonces el pueblo se postró y adoró a Dios, y clamaron, diciendo: «Oh Señor Dios del cielo, mira su arrogancia, y compadécete de la bajeza de nuestra raza. Mira el rostro de los que te están santificados en este día». Consolaron a Aquior y lo elogiaron sobremanera. Luego Ozías lo sacó de la asamblea a su casa, e hizo un banquete para los ancianos. Clamaron al Dios de Israel por ayuda toda aquella noche.
Notas · Haydock (1859, dominio público)9 notas

Notas en inglés Comentario católico del siglo XIX del P. George Leo Haydock, tal como se publicó.

Estas notas conservan las polémicas de su época: algunas hablan con dureza del pueblo judío o de otros cristianos. La Iglesia enseña hoy otra cosa. No se puede culpar al pueblo judío de la muerte de Cristo (Nostra Aetate 4; Catecismo 597–598), y los cristianos de otras comunidades son nuestros hermanos en el Señor (Unitatis Redintegratio 3). Unidad de los cristianos

Judit 6:1

Ver. 1. Achior. Gr. adds, "before all the populace of the strangers." And who art thou, Achior, before all this company of foreigners, and the sons of Moab? and what are the mercenaries of Ephraim, that thou? v. 2.

↑ 1

Judit 6:2

Ver. 2. To shew. Gr. "and who is God but Nabuchodonosor? He will," &c. H. ---

They allow the title to none but their king. Neither will God admit of any rival.

W. --- The generous advice of Achior was highly resented. Charidemus, who spoke with the like boldness to Darius, when Alexander approached, was even put to death, though the king repented when it was too late.

Curt. iii. Diod. xiv.

↑ 2

Judit 6:6

Ver. 6. People. Gr. "my slaves shall station thee on the mountainous country, and in one of the cities on the ascents, (of which thou hast so much spoken) and thou shalt not perish till thou perish with them. But if thou believest in thy heart that they will not be taken, let not thy countenance fall. I have spoken, and nothing that I have said shall be without effect."

↑ 6

Judit 6:7

Ver. 7. Bethulia. Travellers, depending on the uncertain traditions of the country, generally place this fortress in the tribe of Zebulon, about three miles west of Tiberias. See Brochard. &c. But S.

Jerom places it near Egypt; (Vita Hil.) and the Scripture speaks of Bethul, in the tribe of Simeon, (Jos. xix. 4.) to which Judith and the ancients belonged.

Holofernes left his camp near Scythopolis, (C. vii. 1.) when he proceeded (C.) to attack the southern countries. H.

↑ 7

Judit 6:11

Ver. 11. And. Gr. adds, "Chabris, the son of Othoniel, and Charmis, the son of Melchiel." M. ---

The former is, in effect, mentioned C. viii. 9. C.

↑ 11

Judit 6:15

Ver. 15. Pride. God will not fail to reward those who trust in him, (H.) and to humble the presumptuous. W. --- Saints. Syr. "sanctuary." This version and the Greek have only, "Look upon the face of the persons (or things) sanctified unto thee on this day. And they consoled Achior, and praised him greatly. And Ozias took him from the assembly to his own house, and made a feast (lit.

drinking) for the ancients, and they invoked the God of Israel to assist them during all that night." H.

↑ 15

Judit 6:18

Ver. 18. With us, observing the true religion. M.

↑ 18

Judit 6:20

Ver. 20. Over. The Jews eat nothing before night, and then no abstinence is prescribed, (C.) as the fast is at an end. H.

↑ 20

Judit 6:21

Ver. 21. The church. That is, the synagogue or place where they met in prayer.

Ch. --- For such places were established, particularly after the captivity, though some have denied that there were any synagogues, even in the days of the Machabees. See Mat. iv. 23. Est. iv. 16. C.

↑ 21

Licencia: Notes by Fr. George Leo Haydock (1774–1849), from the Douay-Rheims Bible with Haydock's commentary (first ed. Thomas Haydock, Manchester/Dublin, 1811–1814; New York: Edward Dunigan & Brother, 1859); New Testament notes compiled with Fr. Benedict Rayment. Public domain. Digital text: "The Haydock Bible", Internet Archive (archive.org/details/TheHaydockBible), uploaded 2011 under the Public Domain Mark. · Créditos y licencias

Reflexiones

Aún no hay reflexiones revisadas para este pasaje.

Edición: Spanish Free Bible for the World (with deuterocanonicals) · Licencia: Public Domain
Spanish Free Bible for the World (with deuterocanonicals). Public Domain. Source: eBible.org.
Traducción borrador de dominio público, no es una edición católica aprobada (sin imprimátur).
Créditos y licencias